Seleccionar página

Hacer una mezcla conlleva preparar su sesión, y saber cómo hacerlo es imprescindible. Ser una persona organizada y tener la cabeza preparada para tomar decisiones críticas durante la fase de mezclar parte de tener una sesión bien preparada, que te permita trabajar cómodamente sin tener que pensar en tu flujo de trabajo constantemente. Por eso, aquí te voy a plantear una serie de consejos que espero que te sirvan a la hora de preparar de una manera óptima tu sesión de mezcla.

¿Cuándo preparo la sesión?

Si algo he aprendido a partir de mi propia experiencia es que la mezcla de un tema es un proceso artístico, y no técnico. Sí, hay técnica, de la misma forma que la hay a la hora de aprender a tocar un instrumento o de pintar un cuadro. Y sí, nuestra base técnica para mezclar es… ¡muy técnica, valga la redundancia! Pero eso no quita que, al final del día, tomes decisiones creativas y le des forma a algo nuevo con un montón de pistas en bruto. Y, eso, es artístico.

En cuanto he asimilado esto, me he dado cuenta de que cada vez que me enfrento a una mezcla, me tengo que enfocar al 100% en esa parte artística e intentar evitar la mayoría de procesos puramente técnicos que puedan entorpecer esa perspectiva. Por eso, preparo siempre la sesión en otro momento a cuando me voy a poner a mezclar. Es decir, nunca arranco una mezcla y me pongo a hacer esa preparación. Si voy a estar una tarde trabajando en una mezcla, la sesión la tengo ya preparada previamente, o esa misma mañana u otro día distinto. De esta forma, siempre que voy a comenzar una mezcla estoy con la cabeza fresca, con una perspectiva amplia y sin ningún tipo de agotamiento previo.

La edición

Seguimos con lo que he comentado antes: no perder el enfoque artístico durante la sesión de mezcla. Y este es uno de los ejemplos más claros de “procesos técnicos” que intento evitar a toda costa mientras mezclo. Editar es un conjunto de tareas imprescindible para que tu tema suene de forma profesional. Quizás no te quite demasiado tiempo si es un tema sencillo y orgánico, de la misma forma que puede llevarte horas dejar tus pistas preparadas en un proyecto con mucha producción encima.

De una forma u otra, vas a tener que editar, y no hacerlo en su momento de una forma correcta va a conllevar a que, o bien tengas que interrumpir tu fase de mezcla para resolver problemas que podrías haberte ahorrado antes, o bien que no lo hagas y esa falta de edición quede presente en el resultado final… Una chapuza, vaya.

Como estoy seguro de que no eres un chapucero o chapucera, te diré algo: no hay nada que siente peor que encontrarte con problemas en mezcla que, de primeras, no sabes de dónde vienen y que, cuando ya por fin sabes que están ahí por un fallo de edición, es un problema que podrías haber prevenido mucho antes y que te ha quitado muchísimo tiempo. Por todo esto, siempre que prepares la sesión de mezcla, asegúrate de que tus pistas estén perfectamente editadas. Y si no lo están… ¡es el momento de hacerlo!

Routing

Algo que siempre hay que tener en mente cuando trabajas en cualquier disciplina relacionada con el ámbito del sonido es el camino que va a recorrer la señal que estás tratando. Y la mezcla de estudio no es una excepción. La cadena de audio es imprescindible para saber dónde está tu señal y de que forma la puedes manipular.

Sea cual sea tu DAW, estoy convencido de que puedes asignar entradas y salidas concretas a una pista, envíos, etc. Con esto, ya estás dando forma a tu cadena de audio. Y decidir los diferentes caminos que van a recorrer todas tus pistas pasa por comprender el proyecto que tienes en tus manos, de qué forma vas a procesarlo y cómo va a ser más cómodo trabajar sobre ello.

Algo que recomiendo siempre para simplificar las cosas es el uso de plantillas. Diseña tus propias plantillas de proyecto, invirtiendo todo el tiempo que necesites, con suficientes opciones y recursos para que sean funcionales en diversos escenarios. De esta forma, perderás mucho menos tiempo en esta parte del proceso, sin sacrificar el tener un control total sobre el recorrido que hace cada una de tus pistas y, en definitiva, sobre tu proyecto.

Gain staging

Hay mucho mito relacionado con el tema de gain staging, pero eso no quiere decir que no sea una parte importante de todo el proceso. Ya lo comenté en el artículo de Cinco mitos en la mezcla. Aunque te voy a recomendar que le eches un vistazo porque explico este punto en detalle, voy a resumir lo comento ahí: tenemos que asegurarnos de que en todo momento contamos con un nivel adecuado de señal en cada pista de nuestra sesión para que podamos trabajar cómoda y correctamente, pero tampoco nos tenemos que obsesionar con dejar todo a un volumen concreto ni invertir una cantidad de tiempo que podemos invertir en otras cosas.

Dicho lo cual, el momento en el que preparas la sesión de mezcla es bueno para asegurarte de que partes desde un buen punto. Revisa los niveles de señal que tienes en tus pistas y añádeles o quítales ganancia en función del tipo de instrumento que tengas. No te debería llevar mucho tiempo.

Una vez que hagas esto, mantener una buena estructura de ganancia se debería convertir más en una costumbre que haces de forma automática que en un proceso técnico concreto que debes estar controlando. Si metes un compresor en una pista, o si saturas un audio de forma intencionada, o si ecualizas de una forma agresiva… asegúrate de compensar correctamente la ganancia de salida. Al final, acaba siendo más un hábito a la hora de utilizar cada herramienta individualmente que algo que acabes haciendo conscientemente.

Procesado previo

Finalmente, puedes aplicar algo de procesado previo que sabes que vas a llevar a cabo sí o sí en tu mezcla. Por ejemplo, aplicar algún filtro paso alto (¡ojo!, no te obsesiones con filtrar absolutamente todas tus pistas, tu mezcla acabará sonando sin cuerpo, sin alma, y sin nada de nada), alguna puerta de ruido o lo que consideres. Pero todo lo que apliques, que sea algo que hagas de forma rápida, no empieces a comerte la cabeza a invertir tiempo en cosas que sí que vas a trabajar dentro del contexto global de tu mezcla.

Y con esto, poco más tengo que añadir. Si os ha gustado este artículo, os animo a que os leáis otros posts de nuestro blog y a que le echéis un ojo a los proyectos que hacemos desde El Kappa Producciones, como Acordes Rurales o Blanco y en Botella. ¡Hasta el siguiente artículo!