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¿Qué mejor forma de volver a escribir en este blog que hacer un post sobre cómo encarar una banda sonora de un proyecto audiovisual? Antes de entrar en detalle, quiero poner en perspectiva el artículo. He producido bandas sonoras en El Kappa Producciones para proyectos como Pioneras: Más Vale Mañas, Las que Perduraron o Arnaudas: Más Allá del Cancionero.

Nunca nadie me ha enseñado cómo encarar estos retos y, creedme, puede volverse muy complicado si no tienes los recursos de grandes producciones de Hollywood. Por eso, aquí va una serie de consejos sobre la creación musical para proyectos audiovisuales, todos siempre desde mi perspectiva y mi propia experiencia llevando a cabo estos trabajos.

Conocer el proyecto

Parece obvio, pero si este paso no está bien claro, es imposible que la música del proyecto encaje con la visión de dirección, con la película en sí y contigo mismo. Hay que conocer al detalle el proyecto, y para eso hay que involucrarse y motivarse por él.

Siempre he tenido la ventaja de trabajar en proyectos en los que he estado involucrado en su producción. Y ayuda muchísimo. He tenido toda la libertad del mundo en poder hacer y recomendar lo que he creído que más le convenía a cada obra porque, precisamente, las he conocido de la misma forma que lo ha hecho el equipo de dirección o de producción, pero desde mi propia perspectiva.

Si no es el caso, ¿qué recomiendo hacer? Hablar con todo el mundo. Siéntate con el director o la creadora del proyecto y charla sobre el estilo de la película, el estilo que tiene, cómo se puede ayudar desde la música a que brille, cuál es el guion, la estructura… ¡Todo, hasta el más mínimo detalle!

Estructura de la banda sonora

Una vez tienes claros todos los detalles del audiovisual, toca ponerse manos a la obra. Hay un montón de cosas preestablecidas, pero pocas relacionados con lo tuyo: la música. A veces, toda esa carga de trabajo te va a abrumar. ¿Qué recomiendo hacer?

Hazte un mapa mental de la película y desarrolla la estructura. La cantidad de temas, el estilo de estos, la duración de cada bloque… Ve esquematizando cómo va a desarrollarse todo el apartado musical de una forma global. No te metas al detalle, simplemente encara cómo va a ser la sonoridad de la obra, y ten claros todos los rasgos distintivos de esta que la relacionan directamente con la narrativa de la película.

No hay forma buena o mala de hacer este esquema. Bueno, quizás sí: que te sirva. Que, con ese vistazo global, puedas tener en la cabeza cómo suena la película. Con este esquema, vas a ver que el resto de procesos son mucho más manejables, más fáciles de encarar.

Desarrollo de sonoridades

Este proceso podría ir a la par que el anterior, depende mucho de cada obra y cada compositor. Yo prefiero ponerme con este desarrollo una vez tengo la visión global del proyecto, pero puede ser también un factor determinante a la hora de establecer la estructura general. Pero, ¿a qué me refiero con el desarrollo de sonoridades?

Me refiero al desglose musical que da identidad sonora al proyecto. Y aquí entran muchas formas de hacerlo. Una de las más comunes es la creación de motivos para personajes, elementos o situaciones de la película, como sucede, por ejemplo, en Star Wars o El Señor de los Anillos. Pero existen muchas formas de identificar la sonoridad de una película a parte de la meramente compositiva. La producción, la instrumentación o, en general, los estilos musicales de cada tema son herramientas que también lo va a hacer. Mientras tengas una idea clara y creatividad suficiente como para llevarla a cabo, todo es válido.

Producción de la obra

Aquí viene cuando nos entregan ya las primeras versiones del metraje. Y, como la mayoría de cosas en el sector audiovisual, cada producción es un mundo… pero todas dependen de lo mismo: el presupuesto.

Y dependen cosas como que seas tú sólo el que se encarga de toda producción musical o no. Que puedas contar con arreglistas, con grandes estudios de grabación o con una orquesta sinfónica… o que busques las mejores librerías del mercado en tu home studio.

Una cosa está clara. En todos los casos, vas a trabajar en lo mismo: crear música para un audiovisual. Y en este proceso es cuando vas a producir todo lo que va a aparecer en la película. Vas a compilar todo lo que has ido haciendo, le vas a dar forma al conjunto global y vas a estar involucrado al máximo en que suene como queréis tanto tú como el director.

Ajustes y correcciones

Finalmente, la postproducción de una película siempre es un proceso largo… y con muchas versiones. Por eso, es probable que te toque ajustar las músicas para dejarlas perfectamente sincronizadas con cada momento de la película sin perder el propósito de la composición original.

Concluyendo este post, si te vas a enfrentar por primera vez a la composición de una banda sonora y no sabes cómo abordar el proyecto, estas recomendaciones te pueden venir bien para aclarar tus ideas y poder empezar sin que se te apodere. Pero, sobre todo, habla con tu equipo, conoce tu obra… ¡y sé creativo!