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En estos momentos, hay quien puede pensar que existe el debate de la mezcla en estéreo vs. Dolby Atmos. Es normal, las plataformas empiezan a implementarlo y la industria empieza a demandarlo. Pero, ¿realmente es necesario mezclar en Atmos para poder publicar a día de hoy y no quedarse atrás?

El punto de vista de la industria

El Dolby Atmos no es un sistema de escucha nuevo, y tampoco es nuevo el debate que se ha generado en torno a él dentro del mundo de la producción musical. Pero, primero, hay que poner en contexto, aunque sea de forma resumida.

El Dolby Atmos nació en el año 2012 en el mundo del cine, igual que el resto de formatos de audio espacial que ha habido a lo largo de la historia. Tiene todo el sentido del mundo que este tipo de tecnología adaptativa se aplique a las producciones cinematográficas, al final del día son muchos formatos de escucha para elementos concretos que el espectador está ubicando constantemente en la pantalla.

¿Y cuándo este avance empieza a presionar a la industria para que se implemente en el mayor número de producciones musicales posible? Digamos que hay dos años clave. Por un lado, en 2019 Dolby lanza Dolby Atmos Music, con la intención clara de implementar este sistema dentro de la industria musical. Ahora, el hito que se produjo con la intención de cambiar las reglas del juego fue el añadido del audio espacial por parte de Apple a su plataforma de distribución musical en streaming.

¿Qué ha pasado a partir de ahí? Las condiciones y estrategia de Apple Music han beneficiado a las grandes discográficas (Universal, Sony, Warner…) y han castigado a las pequeñas. Por un lado, han premiado con un 10% más en royalties a aquellas canciones disponibles en audio espacial, perjudicando así a los temas que se publicaban sólo en estéreo. Además, los grandes sellos tienen más catálogo adaptable a estos formatos y se pueden permitir financiar el sobrecoste que conlleva la producción en Atmos. Los pequeños, no: se ven obligados a publicar en estéreo por sus propios recursos y, como consecuencia, ganan menos dinero.

Las plataformas también se han visto afectadas. Por ejemplo, Amazon Music tenía Dolby Atmos dentro de su plan premium desde la salida de Dolby Atmos Music, y el movimiento de Apple le ha obligado a ofrecer estas prestaciones sin coste adicional. En cambio, el caso de Spotify es distinto: no han podido implementar el audio espacial por el sobrecoste que conlleva multiplicar el ancho de banda de transmisión y el almacenamiento de los servidores. Sobrecoste que Apple y Amazon asumen directamente con la venta de productos… Y Spotify no.

Sabiendo todo esto, es normal que la industria presione y quiera publicar más en Dolby Atmos. ¿Y en qué nos afecta a nosotros, a los profesionales del sector del audio? Los estudios se ven obligados a adaptarse, haciendo inversión en instalación y reforma para poder trabajar en este sistema. Y, eso, vuelve a castigar a los pequeños. Pero, ¿esto es motivo de desesperación, de renunciar a todo y de tirar la toalla si eres un freelance que te dedicas a la mezcla musical desde tu propio home studio? Vamos a ello… Pero ya te adelanto que, para mí, la respuesta es un rotundo no.

La escucha habitual del sistema Dolby Atmos

Siguiendo la pregunta anterior, hay una buena noticia para todos aquellos mezcladores que trabajan desde su propio home studio: se puede mezclar en Dolby Atmos con sólo unos auriculares. ¿Cómo es esto posible?

La peculiaridad del Dolby Atmos no es la cantidad de altavoces por los que tiene la capacidad de reproducir los sonidos, sino que es un sistema adaptativo basado en objetos, y no en canales. Es decir, en un sistema 7.1.4, que se forma por tres altavoces frontales (izquierda, centro y derecha), dos a los lados, dos traseros, cuatro en el techo y un subwoofer, puedes reproducir una mezcla en Dolby Atmos real, pero no todas las mezclas que están hechas en 7.1.4 están hechas en Dolby Atmos.

Lo que caracteriza al Atmos es la capacidad que tiene de adaptarse a diferentes formatos por la información que contiene sobre la posición de objetos en la mezcla. Cuando tú estás mezclando en Dolby Atmos colocas tus elementos en un punto concreto del espacio tridimensional, y es el Atmos el que se encarga de reproducirlo de una forma u otra en el sistema por el que se está escuchando, ya sea 7.1.4, 5.1 o binaural. Y aquí viene la cuestión de todo el asunto, tú puedes mezclar en Atmos con auriculares escuchando la adaptación que está haciendo Atmos a tu sistema de escucha de dos canales.

¿Qué quiero decir con todo esto? Que no sólo el ingeniero de mezcla puede escuchar a través de sus cascos su mezcla en Dolby Atmos: todo el mundo lo hace, es la escucha habitual de este sistema. Todo el que se pone en su móvil un tema mezclado en Atmos lo reproduce a través de sus auriculares, es decir, lo escucha a través de dos canales, izquierda y derecha. Nadie escucha en Dolby Atmos como se concibió en origen (a través de un sistema 7.1.4, como mínimo), sino que escucha una adaptación de esa mezcla. Y aquí viene mi punto de vista, que quizás choque con otras opiniones, pero para escuchar un Atmos en estéreo, prefiero escuchar una mezcla estéreo.

La producción y mezcla musical en estéreo tiene sus propios códigos. Se ha analizado un montón de veces, cada género tiene sus formas de colocar sus instrumentos a través de esos dos canales. Y sí, se consigue muchísima espacialidad a través del estéreo. Entonces, ¿qué sentido tiene escuchar algo en un sistema que no es con el que se ha mezclado? Es como si intentas ir con un coche deportivo por carreteras montañosas sin asfaltar: por muy nuevo y rápido que sea el coche, igual te viene mejor ir en un todoterreno que no tenga por qué tener todas esas prestaciones, pero que sí sea capaz de recorrer ese tipo de caminos.

El Dolby Atmos tiene sus escenarios

Con esto, no quiero decir que el Dolby Atmos sea una estafa o no sirva para nada, todo lo contrario. Tras haber mezclado música en Dolby Atmos puedo decir que sí, que hay casos en los que mola mucho escuchar en ese sistema envolvente.

Partimos, de nuevo, de todas las mezclas para el sector audiovisual. Sí, ver una producción cinematográfica en Dolby Atmos se disfruta, especialmente en una sala de cine destinada a ello. Pero esto es lo obvio, se creó exactamente para esto. Dentro de la música, ¿qué se beneficia de este sistema?

Voy a empezar con lo que viene directamente del audiovisual: las grabaciones de interpretaciones en directo. Conciertos en estadios, recitales de música clásica…, tienen un ambiente propio que hace que la mezcla en Atmos ayude a que el oyente se sitúe en el momento de la actuación.

El otro caso es cuando la producción va tan de la mano con el formato Atmos que se convierte en algo propio de la obra. Hablo de música experimental que juega, precisamente, con el espacio concreto de los objetos en la escucha como forma de la expresión artística, y no como ambientación envolvente del audio. No, un tema pop con una sección de cuerdas que empieza sonando en frente y hace un recorrido hasta la nuca del espectador no sería el caso. Hablo de otro tipo de producciones y de texturas que sorprenden al oyente.

Entonces, ¿Atmos sí o no?

Lo que quiero decir con este artículo es que la implementación del Dolby Atmos dentro de las grandes producciones musicales mainstream es más una necesidad que ha creado la propia industria que algo que responda a una forma de expresión artística. Ya pasó en el pasado con el sonido cuadrafónico y, brevemente, con el 5.1; y sí, muchas obras quedaban como un experimento curioso… O como algo que sonaba incluso peor que su versión en estéreo.

Si lees esto desde el temor y la incertidumbre de lo que se viene encima con el Dolby Atmos, lo que me sale decirte es: calma. No, no creo que se haya implementado del todo aún. A pesar de lo dicho al inicio del artículo, Spotify sigue sin reproducir audio espacial y, aún y todo, ha seguido creciendo en número de suscriptores, llegando a batir sus propios récords. Y no, no te pierdes el avance del siglo a nivel de expresión musical si sigues produciendo y/o mezclando en estéreo: Spotify, YouTube, la publicación en físico…, el estéreo es un sistema de escucha musical que para nada se ha quedado atrás, y dudo mucho que lo vaya a hacer en mucho tiempo.

Finalmente, te pongo un ejemplo de cómo el Dolby Atmos altera (o no) la mezcla en estéreo. En una de nuestras producciones, Acordes Rurales, primero se hizo una mezcla en estéreo para los programas, pero luego se realizó una segunda mezcla destinada a su reproducción en Atmos. Claro, el único medio de exhibición del programa es en YouTube, así que solo podrás escuchar su versión en binaural. En mi opinión, hay algunos programas que sí que se nota una diferencia que mejora la sensación envolvente de la mezcla estéreo, pero soy sincero: hay otros que todo lo contrario. Pero no te quiero destripar nada: siéntate, escucha y juzga por tí mismo.