Seleccionar página

Iba a hacer un top de mejores discos de 2022, pero, pensando lo pedante que es intentar realizar un top en base a algo tan subjetivo como lo es la música, he decido hacer una lista de recomendaciones de los discos que más me han gustado de 2022. Es una lista completamente personal que no atiende a ningún tipo de criterio más que mi gusto musical. Se compone únicamente de discos de larga duración, es decir, no encontraréis ninguna recomendación de singles ni EPs, ya que bastante difícil es seleccionar sólo 10 discos de todo el año como, para aún encima, meter este tipo de publicaciones. Así que… ¡vamos allá!

10. Kokoroko: Could We Be More

Empezamos con el álbum debut de Kokoroko. Un disco que mezcla Jazz fusión con afrobeat. Este género se caracteriza, entre muchas cosas, por mezclar la improvisación del jazz en la melodía con la música tradicional nigeriana en la rítmica. Y este álbum me parece una más que interesante muestra de este género. Melodías e improvisaciones a cargo de los vientos que acaban resultando pegadizas, baterías y percusiones interesantísimas perfectamente empastadas con un bajo que va haciendo lo que le da la gana de forma muy elegante, voces y capas vocales que tardan en aparecer y que es por eso por lo que termina sorprendiendo, y, por supuesto, teclados y guitarras que crean la sonoridad identitaria de este trabajo. Disco para escuchar con un estado de ánimo tranquilo, ideal si quieres relajarte.

9. Slipknot: The End, So Far

Disco muy disfrutable si te han gustado otros trabajos previos de esta banda y escuchas a esta de forma ocasional, como es mi caso. Si eres fan incondicional del grupo, o te encantará o lo odiarás, al igual que lo odiarás si eres de los que crees que el metal comercial de finales de los 90 – principios del 2000 es un fraude para el género y bla, bla, bla… Es Slipknot, ya sabemos a lo que vamos. Si estás un poco en lo que he dicho al inicio, de nuevo, podrá gustarte. Siguen la línea que llevaron a cabo en su anterior trabajo We Are Not Your Kind, saliendo de su zona de confort en algún tema, pero demostrando constantemente que son Slipknot y que su carácter sigue estando ahí.

8. Rare Americans: You Are Not A Bad Person, It’s Just A Bad World

Este se lo debo a mi amiga Paloma. De sus bandas favoritas, me los ha puesto un montón de veces en nuestras sesiones de trabajo. Y, la verdad, es que están muy bien. Este disco es súper adictivo, y aún no sé por qué lo es. Corto, ligero y sin rodeos, muestra lo que hace esta banda, una mezcla de indie con todos los estilos que les apetece tocar. Yo, con lo que me quedo de este álbum, es que casi cualquier momento es bueno para escucharlo, si estás eufórico, enfadado, cansado de la rutina, haciendo cosas tranquilamente… Recomendado para todo el mundo.

7. Maggie Koerner: The Bartholomew Songs

Descubrimiento de esta artista, y eso que ya lleva más de 10 años en la industria. Qué voz, madre mía. Es como si a Adele le hubiese dado por rasgar sus cuerdas vocales y se hubiese puesto a cantar blues. El arranque del disco es brutal, cualquiera de los cuatro primeros temas podría haber sido la canción de éxito del año sin ninguna duda. Una de las cosas que más me gusta de este álbum es la forma tan natural que tiene de combinar la elaborada producción que puede llegar a tener el indie mainstream actual con la autenticidad y, en cierto modo, simplicidad de la producción que puede tener el blues, country o rock americano más tradicional. De nuevo, recomendado para todo el mundo.

6. Eels: Extreme Witchcraft

Es exactamente lo que ha hecho una de las bandas de esta lista con su nuevo álbum: hacer un disco de mejores éxitos… pero con canciones nuevas. Y qué discazo se ha sacado Mr. E. Si quieres entrar en el mundo Eels, este disco te da la oportunidad de escuchar de forma fresca los diferentes géneros en los que se ha movido esta banda a lo largo de toda su historia. Destaco la variedad de estilos tanto en la producción como en la mezcla, que no por ello deja de ser completamente coherente. En resumidas cuentas, es un disco que, si tienes algo de interés en el indie, te hará darle una oportunidad al resto de la discografía de la banda.

5. Ludivine Issambourg & Antiloops: Supernova

Pasamos a otro descubrimiento de este año. ¡Disco de flauta! Me ha petado la cabeza, la verdad. Cómo le da un enfoque propio al instrumento con una perfecta combinación de jazz y electrónica. Bajos y baterías que, con la elegancia de ese jazz sumada a los cortes rítmicos del funk, se mueven a través de sonoridades e incluso patrones más propios de la música urbana que de otra cosa. A eso hay que añadirle toda una atmósfera de electrónica que permite guiar a la protagonista de este trabajo de forma impecable: la flauta de Ludivine.

Poco hay que decir de cómo toca, de lo que diré que no sólo merece la pena destacar el virtuosismo con el que se desenvuelve. A mí, lo que me fascina realmente, es la creatividad con la que saca tantos matices diferentes del mismo instrumento y cómo este se va adaptando constantemente de una forma sobresaliente con todo lo que está sonando. Si os gusta la música instrumental, el jazz y la electrónica, dadle una oportunidad.

4. Björk: Fossora

Escuchar un disco de Björk es saber que te vas a encontrar de todo en ese disco. Cada uno de los cortes tiene una intención musical diferente y concreta, no tiene ningún “tema de relleno”. Destaco la sonoridad de todas las percusiones que aparecen, las cuales, de forma contundente y con una pegada brutal, rompen por completo toda la atmósfera que se crea con el resto de instrumentos, que no son pocos. En cuanto a la voz, parece que no pasen los años por Björk. Siempre me ha parecido una de las voces más peculiares e interesantes que te puedas encontrar. La mezcla del estilo propio de con las nuevas tendencias musicales da una sonoridad a todo el trabajo que, si bien ya resulta familiar si has seguido la carrera de la artista, sigue sorprendiendo a medida que suena cada tema.

3. Fantastic Negrito: White Jesus Black Problems

Nada malo se puede decir de Fantastic Negrito. Lo descubrí en 2020, con su anterior trabajo Have you lost mind yet?, el cual también aprovecho para recomendar, tremenda joyita. En este nuevo álbum continúa lo que ha creado. La mezcla de blues, rock y de música urbana con su voz tan característica hace que no importe lo que haga, va a ser bueno. El alma que le pone este hombre a todas sus canciones, los estribillos tan melódicos y pegadizos, lo creativa que es la producción… todo hace que este sea un disco del que no te vas a cansar nunca. Me encantaría hablar más de este artista, pero creo que es más efectivo que os pongáis directamente a escucharle. Primero el anterior disco y, después, este. De verdad que no creo que os decepcione.

2. Muse: Will Of The People

Esta es, sin ninguna duda, la recomendación más subjetiva de toda la lista. Esta es la banda que mencionaba al principio de la recomendación de Eels. Y sí, lo sé, no es su mejor disco ni por asomo. Pero me lo he escuchado no sé cuántas veces y, oye, me motiva un montonazo. Todos los temas cañeritos son brutales, desde el Beutiful People… digo… Wil Of The People, hasta las dos joyitas que son Won’t Stand Down y Kill Or Be Killed.  Si te gusta el lado pop comercial de esta banda, también lo tienes muy presente en este álbum.

Esta recomendación es para el que le guste Muse y, sobre todo, para los no puristas de su primera etapa más indie. Si ves que cada trabajo es muestra de una nueva inquietud musical que tiene la banda y que uno de los mejores aspectos que tiene Muse es, precisamente, esa experimentación y esa variedad musical, te gustará este disco porque, precisamente, repasa toda esa experimentación que llevan haciendo desde Black Holes & Relevations.

1. Trombone Shorty: Lifted

Encabezo esta lista con el último álbum de este artistazo, que también he decubierto este pasado año. Lo empecé a escuchar por una playlist de Spotify, pero he de reconocer que haber visto la serie de HBO Treme (aprovecho para recomendarla también) ha hecho que me haya empapado de su discografía durante 2022. Y, sobre todo, de este disco. Qué barbaridad. Es la mezcla perfecta del funk con el rock y el R&B. Es ponerte el primer tema e imaginarte a todos los músicos pasándoselo en grande tocando. Y es ese espíritu, precisamente, lo que a mí me hizo querer hacer música años atrás y donde veo que está lo más bonito de desempeñar este arte, el tocar con gente y disfrutar con la complicidad que se crea entre unos y otros.

Esa sensación está presente en todo el trabajo, a cada tema que pasa. El que me lea siendo músico y habiendo tocado con otros, me habrá entendido perfectamente. Y el que no, da igual, va a disfrutar del disco igualmente. Te da pie a bailar o, como mínimo, a mover la cabeza a ritmo de la batería desde el minuto uno. Por supuesto, la música tradicional de Nueva Orleans está presente aquí también. Es lo que hace que todos los trabajos de Trombone Shorty suenen cómo lo hacen, el ritmo y la euforia propios del lugar donde ha nacido, crecido y tocado música durante toda su vida.

 ¡Y hasta aquí mi lista de recomendaciones! Os dejo por aquí una playlist a Spotify en la que podréis escuchar un tema de cada álbum de esta lista. Me parece una buena manera de que escuchéis un poco de cada artista que aparece y de que podáis probar a darle una oportunidad a aquellos que os puedan gustar. Me despido, no sin antes recordaros, como siempre, que podéis ver cómo trabajamos en nuestro portfolio web, en YouTube y en Spotify. ¡Hasta el siguiente post!